02 septiembre 2005

Sola dulce

María: Estoy sola.
María: ¿Tú? No puedo creerlo.
María: ¿Por qué?
María: Porque eres una mujer tan dulce.
María: Es extraño...
María: ¿Qué cosa?
María: Que me digas eso.
María. ¿Que eres dulce?
María: Sí.
María: ¿Pero por qué?
María: Yo nunca me percibí como una persona dulce y ahora último tanta gente me lo ha dicho... que no sé...
María: ¿Qué no sabes qué?
María: Si es bueno... eso de ser "dulce".
María: Oh, sí, claro, puede sonar mal, como a empalagoso, incluso a tonto, qué se yo, pero tu dulzura es otra cosa, no es acaramelada ni ingenua, no es artificial, viste, es... como como el dulce de la fruta cuando uno tiene sed.
María: ¿Te parece?
María: Claro y no sólo a mí. Lo que no entiendo es que digas que estás sola.
María: Es que estoy sola, aunque no lo creas.
María: Es raro.
María: ...
María: Yo también estoy sola, pero en mi caso se comprende, aunque con los niños, la verdad es que pocas veces te queda tiempo para darte cuenta de que estás sola como todos los demás...
María:... aunque seas dulce.

No hay comentarios.: